jueves, 28 de julio de 2016

Cortesía: entre Osho, Confucio y Lao Tsé



“La mayor cortesía está libre de toda formalidad”¿Has observado a la gente "educada"? No encontrarás, por lo general, gente más egoísta que ellos. Observa a una persona "educada". El modo en que habla, en que mira, el modo en que camina o cómo está de pie; se las arregla para que todo aparente ser "educado", pero en el interior el ego está manipulando.

Observa a la gente llamada humilde. Dicen que son don nadies, pero cuando lo dicen, mira en sus ojos al ego afirmándose. Es un ego muy astuto, porque si dices, "Soy alguien", todo el mundo estará en tu contra y todos intentarán ponerte en tu lugar. Si dices, "Soy un don nadie", todos se ponen de tu parte, nadie está contra ti.

La gente "educada", por lo general, es muy astuta, lista. Saben qué decir, qué hacer, de forma que puedan explotarte. Si dicen, "Soy alguien importante", todo el mundo estará en su contra. El conflicto surge porque todo el mundo piensa que él es un egoísta. De esta forma será difícil explotar a la gente porque todo el mundo estará en guardia. Si dices, "Soy un don nadie, sólo soy polvo a tus pies", se te abrirán las puertas y podrás explotarlos. Toda etiqueta, cultura, es un tipo de astucia sofisticada, y tú la estás utilizando.

Ocurrió una vez que Confucio fue a ver a Lao Tse, el Maestro de Chuang Tse. Y Confucio era la imagen de la cortesía convencional. Era el mayor manerista del mundo, el mundo no ha conocido nunca a un hombre tan centrado en los modales. El era simplemente modales, formalidad, cultura y etiqueta. Fue a ver a Lao Tse, su extremo opuesto.

Confucio era muy viejo, Lao Tse no lo era tanto. Lo correcto era que cuando Confucio entrara, Lao Tse debiera de levantarse para recibirlo. Pero permaneció sentado. Era imposible para Confucio suponer que un Maestro tan importante, conocido por todo el país por su humildad, fuera tan incorrecto. Tenía que decírselo.

Inmediatamente le dijo, "No es lo correcto. Soy mayor que tú". Lao Tse se rió en voz alta y dijo, "Nadie es más viejo que yo. Existía antes de que todo existiera. Confucio, somos de la misma edad, todo es de la misma edad. Desde la eternidad hemos venido a la existencia, por tanto no arrastres esa carga del ser viejo, siéntate".

Confucio había acudido a plantear algunas preguntas. Le dijo, "¿Cómo debería de comportarse un hombre religioso?"

Lao Tse le dijo, "Cuando el cómo aparece, no hay religión. Cómo no es una pregunta para un hombre religioso. El cómo muestra que no eres religioso, pero que deseas comportarte como un hombre religioso, por eso pides el por qué".

"¿Acaso pide un amante cómo debería amar? ¡El ama! En realidad, es después cuando uno se da cuenta de que se ha enamorado. Puede que sólo cuando el amor se haya ido sea consciente de que estaba enamorado. El simplemente ama. Sucede. Es un suceder, no un hacer".

Preguntara lo que preguntara Confucio, Lao Tse siempre respondía de forma que Confucio se sentía muy perturbado: "¡Este hombre es peligroso!".

Cuando volvió, sus discípulos le preguntaron, "¿Qué ha pasado, qué clase de hombre es ese Lao Tse?".

Confucio dijo, "No os acerquéis a él. Puede que hayáis visto serpientes peligrosas, pero nada comparado con ese hombre. Podéis haber oído de feroces leones, pero no son nada al lado de ese hombre. Ese hombre es como un dragón que camina por la tierra, que puede nadar por el mar, y puede volar a los mismos confines del cielo; muy peligroso. No es para nosotros hombrecillos; somos demasiado poco. El es peligroso, vasto como un abismo. No os acerquéis a él, pues os podéis marear y caer. Incluso yo me sentí mareado. Y no puedo comprender lo que dijo, él está más allá de toda comprensión".

Lao Tse está más allá de toda comprensión si intentas comprenderlo a través de lo formal, de otro modo él es simple. Pero para Confucio es complicado, es así imposible de entender, porque él entiende mediante sistemas, y Lao Tse no tiene ni métodos y carece de formalismos. Sin nombre, sin formalismo, vive en lo infinito.

Lao Tse estaba en lo correcto. El le estaba diciendo: "Somos de la misma edad. En realidad somos lo mismo. La misma vida que fluye en ti, fluye en mí. Ni eres superior a mí, ni yo soy superior a ti. No es cuestión de superioridad ni de inferioridad, y no es cuestión de senectud o juventud. No hay cuestión, somos uno".

Si Confucio hubiera mirado a los ojos de Lao Tse hubiera visto que esos ojos eran divinos. Pero un hombre cuyos ojos están llenos de leyes, reglas, normas, formalismos, está casi ciego, no puede ver.

(Bhagwan Shree Rajneesh, "Osho")
Confucio y Lao Tsé

martes, 26 de julio de 2016

Taoísmo filosófico (Iñaki Preciado)


¿Existió realmente Lao Tsé? ¿Cual es el significado original de la palabra Tao? ¿En qué contexto histórico surgieron los primeros taoístas? ¿Fue el "Chuang Tsé" escrito realmente por Chuang Tsé? ¿Los chinos contemporáneos, son taoístas o confucianos? ¿Qué conecta a las distintas rebeliones históricas de la sociedad china con el Taoísmo?
Interesantísima entrevista de la UNED al filósofo y sinólogo Iñaki Preciado Idoeta, autor de varios libros sobre el pensamiento y la sabiduría china originarias.

lunes, 25 de julio de 2016

Clases de Ana Yao (Tai Chi/Chi Kung)


Hace algunos años atrás, le pregunté a Ana Yao, mi querida instructora de Tai Chi y maestra de vida en la Fundación Centro del Tao, cual era la diferencia entre el Nirvana y el Paranirvana del que hablan algunos budistas. Estaba iniciando algunas lecturas sobre dicho sendero, y las dudas afloraban en cada rincón. Ella, con la simpleza de quien es capaz de resumir en pocas palabras años de estudio y caminar consciente, me respondió: "Nirvana es el estadio que se alcanza despúes de la muerte. Paranirvana es un estadio que está más allá de la vida y la muerte, es el estadio de Dios".

Ana no solamente es una profesora dedicada, capaz de seguir el ritmo natural de sus estudiantes y sus necesidades, sino que hace de sus clases pequeñas obras de arte en sí mismas, expresando sabiduría taoísta en cada palabra y movimiento que brota desde su interior, contagiando alegría a aquellos que tienen la dicha de compartir su amor por estas disciplinas.


Es por eso que hoy quiero recomendar, y mucho, sus clases, que son una experiencia de despliegue creativo y aprendizaje interior riquísimo. Para averiguar por días y horarios, pueden escribirle a tao.anayao@gmail.com; o bien comunicarse al 15-3046-0859. Su escuela tiene sede en la Asociación Benito Nazar, recientemente embellecida para la transmisión de la enseñanza, en el barrio porteño de Caballito. En lo personal, agradezco al Camino haberme encontrado con tamaña profesora y maestra. Nos vemos en la práctica.  



Chinatown Toronto



El Chinatown de Toronto es uno de los enclaves chinos más conocidos del mundo occidental, y está situado en el centro de la ciudad canadiense de Toronto, Ontario. Es un par de cuadras más grande que nuestro modesto, pero igualmente bello, barrio chino de Belgrano. Cientos de comercios y residentes se extienden a lo largo de las calles Dundas Street West y Spadina Avenue. Los orígenes del barrio se remontan al siglo XIX, cuando lentamente comenzó a desarrollarse. El punto de referencia clásico del barrio es el cruce entre las calles Spadina y College. Se trata, básicamente, de un centro gastronómico y comercial. Allí pueden encontrarse lindos restoranes asiáticos- especialmente chinos, pero no sólo- y  bazares de ropa, artículos para el hogar y recuerdos bastante económicos.

Chinatown Toronto a comienzos del siglo xx

El registro más antiguo de la comunidad china de Toronto se remonta a Sam Ching, quien era dueño de un negocio de lavandería a mano en Adelaide Street en 1878. Ching fue la primera persona china en aparecer en el directorio de la ciudad y ahora es recordado con un carril que lleva su nombre.
Una gran cantidad de los habitantes del barrio, que además de chinos provienen de otros países del sur asiático, profesan el budismo y el taoísmo como religión.



En los años 90, el barrio disfrutó de cierta fama añadida ya que llegó a las pantallas de televisón con la serie Kung Fu: La leyenda continúa, secuela del clásico de los años 70, y que estuvo protagonida por David Carradine y Chris Potter. Las calles Spadina y Dundas aparecen en numerosas tomas, y la academia de artes orientales (o Dojo) de Kwai Chang Caine (nieto), se encontraba en Spadina Street, cerca de la calle Nashua. Hoy, casi veinte años despúes del final de la serie, el edificio sigue ahí, y ahora está ocupado por una tienda de regalos chinos. ¡Las decoraciones exteriores del lugar están intactas!.

Lugar donde "funcionaba" el Dojo de Caine en Kung Fu TLC. 
Kwai Chang Caine y su hijo Peter, en Chinatown (1993)


Justo detrás de Chinatown, siguiendo unos centenares de metros por College Street, aparece Kensington Marketque es la zona hippie, bohemia y alternativa de la ciudad. Son apenas cinco o seis manzanas, pero se aprecia claramente el cambio de ritmo de vida y ambiente respecto a las demás lugares que lo rodean. Sin embargo, esa ya es otra historia, y la dejamos para otro blog.


domingo, 24 de julio de 2016

Vagabundeando por el "Museo Hippie"


A comienzos del año 2012, y con ganas de cumplir un viejo anhelo, me embarqué en un breve viaje hacia la hermosa provincia de Córdoba (Argentina), con destino a un lugar muy especial: San Marcos Sierra, conocido por ser el segundo asentamiento hippie más importante del país, despúes de El Bolsón, en la provincia de Río Negro. San Marcos Sierra está ubicado a 150km de la capital cordobesa, al noroeste de la provincia abanderada del cuarteto, el Club Atlético Belgrano, y el fernet.

Lugar mágico y especial, con apenas un millar de habitantes, y en el cual se respira una atmósfera campechana, naturista y neo-espiritual que la convirtieron en una de las Mecas para legiones de buscadores new age y cultores varios de la vida sana.

Cartel en el pueblo de San Marcos Sierra, invitando a visitar el museo

Pero hay algo más. San Marcos Sierra es la única localidad en el mundo que posee, nada más ni nada menos, que un Museo Hippie. Hasta allí quería llegar, interesado por la historia, el ideario, la espiritualidad y el arte de una de las expresiones contraculturales más famosas del siglo XX.

Valga decir, para ser más precisos, que si bien el hippismo nos es hoy conocido por sus célebres happenings y viajes lisérgicos de los años 60´; sus raíces históricas, no obstante, se remontan hasta tiempos anteriores al nacimiento de Cristo.

Para llegar al Museo Hippie hay que internarse en un sendero cerrado por árboles, que hacen un techo verde y brindan un aire extra puro. Al frente de esta genialidad psicodélica está el entrañable Daniel “Peluca” Domínguez, el “irresponsable” de la idea, como lo bautizaría algún periodista. Después de coleccionar cientos de objetos de aquellos a los que considera representantes de esta forma de vida, decidió abrir las puertas de su vieja casa con forma de hongo, típica de los años 70, cuando San Marcos Sierras se convirtió en un refugio al que muchos acudieron obligados por la triste realidad política que vivía el país.

El sendero hacia el Museo, y las señales identificatorias que allí llevan, inconfundibles

El autor del blog, es decir, quien escribe, en plena procesión mística hacia el santuario hippie

La experiencia de visita al Museo Hippie es divertida, relajada y de mucho aprendizaje. Y esto es por que Peluca invita, a quienes lo visitan, a un recorrido guiado en el que cuenta quiénes fueron los primeros hippies, su filosofía, y su influencia social a lo largo de la historia. También exhibe su colección de objetos originales, que embellecen el Museo, entre los cuales hay, entre otras maravillas, obras auténticas de Marta Minujin, ¡la guitarra de Tanguito!, y discos de la época de oro del rock nacional y británico de los años 60. Peluca habla de Diógenes, uno de sus preferidos, el transgresor filósofo griego que hace 2.400 años caminaba de día por las calles de Atenas con un farol encendido y "buscando un hombre honesto”. Recuerda aquella vieja leyenda según la cual “una vez se le presentó Alejandro Magno, el macedonio que había conquistado Atenas y le dijo que le pidiese lo que quisiera. ́Sólo te pido que te corras y no me tapes el sol", respondió Diógenes. O sea, "un hombre que vivía según las pautas que marca la naturaleza y no la sociedad de su tiempo”, cuenta Peluca.

La palabra hippie tiene una carga peyorativa; ser hippie es ser un inadaptado social. Pero hay hippies desde antes de Cristo. "Los primeros católicos, Francisco de Asís, Los Cátaros, el ruso León Tolstoi, Los Beatles. Todos hippies." Lo cuenta Peluca y lo documenta: cita, incluso, a la Biblia. Pero su relato se extiende hasta nuestros días; a la persecución de la última dictadura militar, a la censura de autores. Resume 2.500 años en una hora, mezclando historia con poesía, espiritualidad con arte, gracia con teatralidad fresca.

Peluca y su sabiduría hippie: historias y anécdotas de una contracultura milenaria


Si bien no recuerdo, para ser sincero, si durante la charla de una hora brindada por Peluca hay alguna referencia a los antiguos taoístas, la influencia de esta filosofía sobre la contracultura hippie, es manifiesta y profunda. Tanto es así que el denominado profeta del hippismo en los años 60, el psicólogo y psiconauta Timothy Leary, dedicó uno de sus más bellos escritos a una lectura atenta e inspirada, en clave psicodélica, del clásico taoísta de Lao Tsé, el Tao Te King. Es el denominado "Devocionario Psicodélico", que auna en sus páginas la espiritualidad taoísta con los beneficios y nuevos mundos abiertos a partir del uso responsable del LSD

Ingreso al Museo, con forma de hongo psilocybe
  
Luego de la charla, Peluca invita a quienes hasta allí llegan a escribir un mensaje, que guarda en una botella, la cierra, pero que en lugar de lanzarla al Río Quilpo con destino incierto, la suma a otras miles de ellas que decoran las paredes de la nueva casa del museo hippie, en donde el símbolo de paz empieza a recortarse contra el verde de los árboles.

Son 32.000 botellas escritas por gente de todo el mundo. Con las botellas se construyen paredes de 50 centímetros de ancho que formarán el museo nuevo. Peluca la describe como "una pieza energética que concentra el deseo de muchísima gente, además de ser acústica y térmica”.Su propia obra de arte conceptual.

 
Peluca y su obra

A pesar de no haber podido repetir la visita, y de haberlo visto tan solo una vez, guardo por Peluca un cariño sincero. Lejos de los estereotipos y las modas pasajeras, su hippismo es auténtico, coherente y parte de su estilo de vida natural. En aquella oportunidad, Peluca tuvo conmigo un gesto que valoro: percatado de mi entusiasmo por su exposición y de mis ganas de permanecer en el lugar un tiempo más, me invitó a quedarme cuando la visita guiada terminó y un nuevo grupo de visitantes llegaba para escucharlo. Antes de irme le obsequié una copia de un disco musical importante para mí, y que por entonces escuchaba con especial devoción: Chant and Be Happy, una colección de canciones cantadas por George Harrison y miembros del Radha Krishna Temple de Londres.

Chant and Be Happy: canciones devocionales hindúes

Me fui, con la promesa de volver algún día. Había descubierto un lugar encantado, único en el mundo, y en el cual el fluir de las historias se enhebraban con la experiencia vivida; la de un hombre y su refugio, en el corazón de un pueblo mágico donde el Tao se respira en cualquier rincón.

Peluca y el autor del blog


5 enseñanzas del maestro Kan

Philip Ann en el papel del maestro Kan (Kung Fu, 1972-1975)


La mente, el cuerpo y el espíritu, son uno. Cuando el cuerpo expresa los deseos de la mente y el espíritu, entonces la persona está en armonía con la naturaleza. El acto es puro, y no hay verguenza.
(Episodio 7)

El cerdo huye del tigre. No es cobardía. Es el amor a la vida.
(Episodio 9)

Aquellos que niegan lo perverso en el hombre, permanecen débiles e indefensos. Trata con la maldad a través de la fuerza, pero afirmar lo bueno en el hombre a través de la confianza. De esta manera, nos preparamos para la maldad, pero reforzamos la Virtud.
(Episodio 7)

Ser violento es ser débil, porque la violencia no tiene espíritu.
(Episodio 30)

Ha sido dicho que el hombre es tres cosas: lo que él piensa que es; lo que otros piensan que es; y lo que realmente es. ¿Cuál de estas tú crees que es la verdad?
(Episodio 27)

 Fuente: Herbie Pilato, "La sabiduría de Kung Fu", Ediciones Obelisco, Barcelona, 1999.


5 enseñanzas de Kwai Chang Caine

David Carradine en el papel de Kwai Chang Caine (Kung Fu, 1972-1975)


El que tiene los ojos abiertos, tiene la mente abierta. El que tiene la mente abierta tiene el corazón abierto. El que tiene el corazón abierto es bondadoso. El que es bondadoso es piadoso. El que es piadoso es servicial. El que es servicial es infinito. El que es infinito es inmune. El que es imnune es inmortal.
(Episodio 2)

Tú tienes dos fuerzas...la fuerza del cuerpo y la fuerza del espíritu. El cuerpo es la flecha...el espíritu es el arco. Debes aprender a usar la fuerza del espíritu.
(Epsodio 52)

Lo que deba suceder, sucederá, tanto si uno tiene miedo, como si no.
(Episodio 23)

El enigma permanecerá contigo. Cuando dejes de tratar de entenderlo, lo vas a conocer sin haberlo entendido.
(Episodio 9)

El camino no termina. Continúa, desde un tiempo hacia otro.
(Episodio 5)



 Fuente: Herbie Pilato, "La sabiduría de Kung Fu", Ediciones Obelisco, Barcelona, 1999.


5 enseñanzas del Maestro Po

Keye Luke en el papel del mítico maestro Po (Kung Fu, 1972-1975)


¿Quién es verdaderamente el prisionero?
¿La mosca, que moviéndose libremente ha entrado sin saberlo en un peligro? ¿O la araña, que habiendo hilado su tela, se queda sin conocer nunca el placer...o el peligro de la mosca?
(Episodio 16)

Si un hombre vive anclado en el pasado, entonces está robando el presente. Pero si un hombre ignora el pasado, puede robar el futuro. Las semillas de nuestro destino están nutridas por las raíces de nuestro pasado.
(Episodio 7)

La venganza es una vasija de agua que tiene un agujero. No contiene nada más que la promesa del vacío.
(Episodio 4)

¿Qué es la cobardía, sino la sabiduría del cuerpo sobre su debilidad; qué es la valentía sino la sabiduría del cuerpo sobre su fuerza? El cobarde y el héroe marchan juntos en cada hombre. Por consiguiente, llamar a un hombre "cobarde" o a otro "valiente" sirve sólo para indicar sus posibilidades de alcanzar lo contrario.
(Episodio 13)

Para conocer el amor, sé como la corriente de un arroyo, que aunque sordo, canta su melodía para que otros la oigan. Percibe el dolor de sentir demasiada ternura. Despiértate al amanecer con las alas del corazón y da las gracias por otro día de amor...Vacíate a ti mismo, y sin embargo, permanece lleno. Te lo dice un hombre viejo...así, es como conocerás el amor.
(Episodio 17)



 Fuente: Herbie Pilato, "La sabiduría de Kung Fu", Ediciones Obelisco, Barcelona, 1999.


Los 5 animales del Dr. Hua Tuo: de la raíz chamanica a la contemplación simbólica (por Gabriel Jaraba)

Hua To


1. Los orígenes chamánicos del qigong

¿Qué tienen en común un tigre, un ciervo, un oso, un mono y una grulla? Cuatro mamíferos y un ovíparo; un depredador carnívoro con fuertes garras junto a un herbívoro puro dotado de gran cornamenta; un plantígrado y un primate que comparten agilidad, pero disimulada en uno y manifiesta en otro; junto con un ave que anida en la tierra pero que es capaz de desarrollar unas danzas nupciales que pueden durar de horas a meses. Cinco animales de cinco especies distintas, con diferentes cualidades y habilidades, habituales en los entornos rurales de la antigua civilización china al norte del río Amarillo en el neolítico. ¿Cómo llegaron a convertirse en modelos de pedagogía terapéutica en manos del doctor Hua To?¿Por qué el creador del Wuqinxi (el juego de los cinco animales) creyó que sus cualidades podían inspirar una práctica que influyera en cada uno de los cinco órganos? Y sobre todo, ¿por qué escogió estas especies tan “terrestres” y cotidianas (al menos para un habitante del neolítico chino; un servidor no tiene costumbre de relacionarse con tigres y osos, aunque nunca se sabe) en lugar de los fastuosos animales míticos que nutren las mil y una leyendas de una civilización que ha creado una narrativa popular fantástica y miticosimbólica al lado de la cual palidecen los sueños narrados en Las Mil y Una Noches?

Antropólogos y sinólogos coinciden en hacer remontarse los orígenes del qigong al chamanismo primitivo chino, pero no explican lo fundamental: cómo se transcurre de una práctica chamánica, orientada a tomar contacto con el alma de un “animal de poder” para incorporar sus cualidades, en estado de trance inducido por un profesional especializado en las tecnologías del éxtasis, a una práctica terapéutica sistematizada y realizada en estado de conciencia de vigilia, minuciosa y metódicamente ejecutada. El recorrido que separa el chamanismo del qigong es muy largo, tanto como el que se halla entre una sociedad tribal del neolítico, cuyos habitantes viven la conciencia de un mundo en el que conviven tanto con las almas de los ancestros como con el alma de la naturaleza, y una sociedad dotada ya de una estructura económica, social y política propias de la separación entre familia, propiedad privada y estado. Tres siglos después de Cristo, tiempo en que vivió Hua To, la sociedad no se organizaba en torno a la visión chamánica tribal sino en una economía organizada y un poder político estructurado.

Pero los expertos nos dicen cosas muy sugerentes. Por ejemplo, que los habitantes del húmedo norte del río Amarillo practicaban “danzas terapéuticas” destinadas a combatir los efectos de una humedad que penetraba hasta el último rincón del entorno. O, como el antropólogo taiwanés K.C.Chang, que la combinación de meditación y ejercicio físico es el método esencial para la consecución del éxtasis chamánico. (1). Catherine Despeux es terminante: “Los ejercicios gimnásticos son desarrollos tardíos de técnicas chamánicas originarias”. (2).

Así pues, la continuidad existente entre las antiguas danzas chamánicas y la posterior gimnástica terapéutica no sólo es cultural sino técnica: estas últimas aplican en profundidad principios psicofísicos hallados a partir de las primeras.

Pero ajustemos mejor la lente de observación y abramos más los ojos. Que un elemento de la cultura chamánica primitiva sea fuente de conocimiento válido en la actualidad no es excepción sino regla. Nuestra perspectiva está deformada por muchos avatares históricos y culturales propios de nuestra civilización. Entre nosotros, el saber chamánico ha sido olvidado después de haber sido combatido, y a sangre y fuego por cierto. La oposición entre ciencia y religión a que se refieren los racionalistas es falsa: ambas han sido aliadas históricas en su combate común contra cualquier vestigio restante de la antigua sabiduría popular, arrancada al mundo mediante la combinación de observación aguda del entorno, integración absoluta en la naturaleza y fusión no dual con la realidad. Ese conocimiento inmanente y trascendente a la vez es la verdadera raíz del saber humano, un saber no fragmentado y por tanto inagotable. A sus restos deformados les llamamos superstición, pero sin su origen vivo y fresco no existiría civilización alguna, pues son la expresión primera del conocimiento humano último.

2. Una sociead des-encantada que vuelve sus ojos al encanto de la naturaleza
Las prácticas chamánicas ancestrales y aborígenes cobran hoy nuevo atractivo ante las miradas de los ciudadanos de nuestra civilización “desencantada”. Desencantada del moderno relato mítico del progreso y de la historia, y despegada por tanto de las utopías de la ciencia redentora –ciencia ficción incluída– o de la liberación social colectiva. Y des-encantada en el sentido literal del término: despojada de encantamiento, de magia, y por tanto, de encanto. Una sociedad que sufre la falta de una vida comunitaria rica y plena, cuya inteligencia se halla desconectada del misterio y por tanto incapaz de establecer una conexión íntima y afectuosa con el mundo, los seres que lo habitan y el conjunto de seres humanos. El encantamiento es considerado absurdo, pero en realidad resulta sospechoso porque comprende lo lúdico y lo erótico, y cierta fuga de la lógica, algo intolerable en una cultura de ambición extrema. (La venganza del encantamiento proviene de los niños, y el éxito de Harry Potter, elevado a superventas mundial mediante un boca a oreja de miles de jóvenes lectores antes de que se convirtiese en un producto cinematográfico).

Ni la religión ni la ciencia pueden proveer encantamiento hoy día. La primera, porque no es más que teología defensiva; la segunda, porque ha olvidado que sus padres fundadores, Newton incluído, asentaban sus raíces perceptivas en el sustrato alquímico y esotérico de la sabiduría renacentista, conocedora de que “el corazón tiene razones que la razón no entiende”. El encantamiento hunde su raíz en la naturaleza: el día y la noche, las estaciones y los ciclos naturales; el firmamento y la armonía de las estrellas; los instintos y sensaciones que se proyectan en el paisaje y son influídos por él. Y los animales, que muestran un “alma pura”, en la que Francisco y Clara de Asís hallaron una renovada fraternidad en contraste con sus tiempos de crueldad humana.

Hagamos plegarias al Cuervo. El Cuervo que es. El Cuervo que fue. El Cuervo que siempre será. Hagamos plegarias al Cuervo. Cuervo, tráenos fortuna”. Así rezan los Koyukon, pueblo indígena que habita el norte de Alaska, según los cuales, todas las cosas, naturales o humanas, proceden de una época tan remota que nadie puede explicar o comprender su inicio. Durante esa época los animales eran humanos, tenían forma humana, vivían en una sociedad humana y hablaban un lenguaje humano. En cierto momento en el Tiempo Lejano, ciertos humanos murieron y se transformaron en seres animales o vegetales. Las narraciones del Tiempo Lejano describen un mundo primordial y su transfiguración en la forma moderna. Explican los comienzos de las entidades que pueblan el cielo: el sol, la luna, y la aurora. Dan cuenta de ciertos fenómenos atmosféricos, tales como las tormentas, los cuales son la personificación de un espíritu previamente humano.

Al final del Tiempo Lejano hubo una gran catástrofe. Toda la tierra resultó inundada, y bajo la supervisión del Cuervo una pareja de cada especie se embarcó en una balsa. Estas plantas y animales sobrevivieron pero, cuando la inundación finalizó, ya no pudieron comportarse nunca más como personas. Todos los humanos del Tiempo Lejano murieron, por lo que el Cuervo recreó a la gente con su forma actual.

Ahí tenemos, en los mitos fundacionales de una tribu india perdida, la relación entre el Cielo y la Tierra del taoísmo, la íntima unión esencial entre animales y humanos propia de todos los chamanismos del mundo, y el relato bíblico del diluvio universal. En el que, por cierto, corresponde al Cuervo un papel más decisivo que a la Paloma.

A medida que las ciencias humanas y sociales han profundizado en el conocimiento antropológico, se ha hallado que todas las culturas humanas ancestrales, en todos los continentes y civilizaciones, han desarrollado formas de lo que hoy llamamos chamanismo.Y los factores comunes de los chamanismos primigenios son la experiencia de un mundo superior propio de los seres celestiales, un mundo medio que habitan los humanos en su ambiente natural, y un mundo inferior, el que moran las almas de los muertos y otros seres que se hallan conectados con las profundidades anímicas de los humanos. De todos esos factores comunes destaca el papel de los animales como espíritus guardianes. La relación entre el mundo de los humanos y el animal es básica en el chamanismo. Por medio de su espíritu guardián o animal de poder, el chamán conecta con el poder del mundo animal, los mamíferos, aves, peces y otros seres.

Pueden hacerse visibles moviéndose en un elemento que no es su entorno normal: mamíferos terrestres o serpientes que vuelan. Trascienden así la naturaleza y existencia de un animal normal, y conceden asimismo al chamán el poder de transformación, actuando de alter ego. (A quienes extrañe o repugne esa tutela animal respecto a los humanos, recuerden que incluso en nuestra cultura religiosa beligerantemente antichamanista sólo podemos concebir a los ángeles guardianes como dotados de alas, atributo específica y únicamente animal).

3. Inspiración neochamánica en el postmodernismo occidental

Para que occidente reconociese el valor de las culturas ancestrales e indígenas hizo falta una profunda transformación de las ciencias humanas en el siglo XX, durante la cual se ha ido abandonando la consideración de “salvajes” o “primitivos” de los pueblos previamente conquistados militarmente y sojuzgados colonialmente. La obra fundacional de Mircea Elíade (3) puso de relieve la solidez y extensión del hecho chamánico en las civilizaciones antiguas. Pero fue la influencia de tres antropólogos y sus investigaciones la que ayudó a que creciera una nueva mirada hacia los pueblos tradicionales. El estructuralista Claude Levi-Strauss (4), quien produjo el primer gran libro sobre antropología que resultó ser una obra popular; Bronislaw Malinowski (5) y su vida entre los nativos de las islas Trobrianddel Pacífico occidental; y Margaret Mead (6), con sus hallazgos sobre adolescencia, sexo y cultura en Samoa.

Margaret Mead era la esposa de Gregory Bateson, lingüista y figura prominente de los ambientes académicos de la California de los últimos 50 y primeros 60. Con Paul Watzlawick (7) y otros crearon la tendencia lingüística conocida como “los pragmáticos de Palo Alto”, y a ellos se acercaron jóvenes estudiantes y profesores de los ambientes contraculturales y hippies de la época. En ese ambiente surgieron, por ejemplo, la terapia Gestalt de Fritz Perls (8) o la Programación Neurolingüística de Bandler y Grinder (9), y un conjunto cada vez más variado y complejo de psicoterapias y abordajes transpersonales en los que se valoraba cada vez más lo “espontáneo” y lo “primal”. La sabiduría de los pueblos tradicionales pasaba, de superstición, a fuente de inspiración, y sus culturas, de objeto de catalogación, a sujeto candidato a ser revivido (¿re-animado?).

Un inesperado superventas literario escrito por Carlos Castañeda (10), antropólogo peruano que atribuía a su creación literaria el carácter de cuaderno de trabajo de campo con los indios Yaquis en México,convirtió en éxito mundial una nueva mirada hacia las tribus indígenas y sus técnicas del éxtasis. Años antes, el periodista e investigador independiente Robert Gordon Wasson (11), pionero en el estudio de los hongos que inducen estados modificados de conciencia, había dado a conocer a la chamana mexicana María Sabina y con ello, transformado el arquetipo de la bruja en el de la mujer sabia.

Al mismo tiempo, otros antropólogos e investigadores realizaban trabajos y descubrimientos con menos alharacas pero de no menor importancia. Michael Harner (12), que convivió entre 1956 y 1957 con los jíbaros (Shuar) fue capaz de aportar no sólo conocimiento científico sino la aplicación práctica de la sabiduría de las sociedades no desencantadas al reencantamiento de las nuestras. Creador de una fundación de estudios chamánicos, ha diseñado prácticas que permiten al hombre occidental beneficiarse de las prácticas chamánicas ancestrales en su búsqueda de armonía, reintegración y conservación y potenciación de su energía. Los talleres neochamánicos basados en los desarrollos de Harner han dado orígen a multitud de prácticas, hasta amalgamas de habilidades muy distintas e incluso contradictorias, que han puesto al alcance de la mano de los ciudadanos occidentales deseosos de recuperar el encanto técnicas que reviven en sus cuerpos y espíritus la probada eficacia de unos métodos que han superado la prueba del tiempo y que hoy son vistos no ya como supersticiones inútiles sino como, por lo menos, un punto de partida para un re-encantamiento de la vida urbana en busca de la re-animación de las personas. Pues no en vano la más alta tarea que han debido afrontar los chamanes de todos los tiempos y lugares ha sido viajar en busca de la recuperación del alma perdida del sufriente.

4. La capacidad pedagógica de un médico y psicólogo y el prestigio de los animales de poder

Provistos de esta nueva perspectiva, echemos de nuevo un vistazo al doctor Hua To, su tiempo y su gente. Pero nosotros no somos eruditos ni investigadores especializados, sino ciudadanos que deseamos conocer el qigong para beneficiarnos de su práctica y compartirla con otras personas. ¿Qué pudo llevar a aquel médico a crear un método de qigong basado en un “juego” con animales? ¿Por qué esos cinco, y no otros? Tratemos de sentar ciertas bases para ver claro.

Lo que sigue no es el resultado de una investigación sino de una deducción lógica,a la luz de la antropología, la historia, el psicoanálisis, la comunicación y la sociología. Debe entenderse que es una simple hipótesis de trabajo, una hipótesis que no pretende ser llevada al terreno de la investigación sino que puede servir como punto de vista para comprender, en cierto modo, la naturaleza de las raíces del Wuxinqi, no tanto de sus orígenes históricos estrictos (si es que eso puede tener algún valor) para poder descubrir en ella los nuevos horizontes que abre la mirada analítica y poética del simbolismo.

Hua To no era chamán ni vivía en una sociedad chamánica. Por supuesto, la antigua sabiduría había originado toda su civilización, pero ese mismo desarrollo nos sitúa aun médico chino del siglo III d.C. lejos de las técnicas arcaicas del éxtasis e instalado en una metodología y un corpus médicos establecidos y codificados. Entonces, ¿qué podía representar ser médico en una sociedad rural en su tiempo y lugar? Desde luego, algo más que un técnico que aplica remedios a medida; Hua To sabía lo que muchos médicos de hoy han olvidado: si se desea que la medicina sea promoción de la salud, debe ir acompañada de la pedagogía. Y sobre todo, que la prescripción médica apele no sólo a la necesidad fisiológica del remedio en aras de la recuperación de la salud, sino a aquello que el paciente considera deseable, conveniente, incluso agradable y prestigioso (las dietas fracasan, por ejemplo, a resultas del olvido de este principio). Medicina sin comunicación es tecnología salutífera pero no sanación humana.

La cultura en la que Hua To vivió no había realizado una ruptura violenta con su pasado chamánico. Un médico chino de aquella época no contraponía su profesión a otras prácticas sanadoras; ni siquiera formaba parte de una élite profesional ni social sino todo lo contrario, ya que era considerado apenas un artesano del mismo bajo nivel que quienes deben ensuciarse las manos con elementos y desechos orgánicos (recordemos que las sociedades de castas sinoindias sitúan en lo más bajo, como parias, a los carniceros y a los tamborileros; ambos tocan pieles. Y con ellos, los herreros y forjadores). Hua To solamente debió de contar con su sabiduría, habilidad y prestigio profesional práctico. Si deseaba promover entre su pueblo prácticas gimnásticas salutíferas, se hallaba en una posición de franca desventaja respecto a otros promotores de sistemas de qigong: ni era un jefe militar que pudiera imponer su prática por disciplina ni un abad monástico que hiciera lo propio por autoridad. Si deseaba popularizar un sistema de gimnasia popular, Hua To debía recurrir a otra autoridad.

Sin estructura ni institución que le respaldase, inmerso en un medio popular, la autoridad a que el doctor Hua To recurrió fue a la de la tradición antigua, al prestigio de las viejas danzas chamánicas. Y con ella, a la reminiscencia de algo que todavía debió permanecer incrustado en el sentir popular más profundo: la antigua y vívida admiración del animal mítico como portador de cualidades a incorporar y absorber como medicina, tanto energética como espiritual.Él no era un chamán ni el chamanismo en estado puro de los tiempos antiguos era ya una práctica regular, pero los corazones de sus coetáneos seguían vibrando con esa consideración primigenia del espíritu guardián animal como portador de vida y de una oportunidad real de regeneración ahora y aquí.

Hua To supo combinar muy sabiamente la capacidad operativa de la tecnología dela ejecución de sus cinco animales en las respectivas esferas funcionales, emocionales, mentales y energéticas (13) con la apelación a la psicología de las gentes que ejerce la reminiscencia en el recuerdo popular de los animales míticos y la confianza, probada durante siglos, en la medicina del animal de poder. Su método le caracteriza, en ese sentido, no sólo como médico sino como psicólogo y pedagogo relevante.

Pero nos queda la segunda parte de la pregunta. ¿Por qué un oso y no un dragón?¿Por qué un mono y no la gran tortuga que sostiene la Tierra? Porque Hua To deseaba crear un método práctico que produjera resultados tangibles a partir de la práctica gimnástica, que pudiera ser practicado de manera autónoma por la gente corriente. Los animales inspiradores de los ejercicios debían ser portadores de inspiración simbólica, pero al mismo tiempo tenían que representar cualidades y valores propios de la vida humana cotidiana, de modo que la panoplia animalesca del ejercicio se inscribiera en la cotidianeidad práctica.

Por otra parte, el recurso a animales míticos provistos de cargas simbólicas más relacionadas con las profundidades del inconsciente hubiera sido harina de otro costal. Tratar con dragones, en caso de interiorizar psíquicamente sus cualidades simbólicas en un estado de conciencia modificada por la práctica psicofísica, o estado de qigong, hace necesaria la presencia de un especialista enestados modificados de la consciencia, experto en viajes chamánicos y en el trato con material subconsciente que requiere habérselas con algo muy distinto a lo que resulta de la práctica popular de la gimnasia. Los procesos catárticos no deben afrontarse en solitario. (Esta es, por cierto, una prevención que resulta muy válida aún hoy para nosotros). Aunque no figuren en los repertorios zoológicos,los dragones son muy reales, puesto que la creencia de que sólo es real aquello que posee un cuerpo material diferenciado de otros cuerpos es una idea occidental más bien limitativa y empobrecedora. Hua To debió ser, pues, conocedor del alcance del potencial mítico simbólico en acción de los animales de poder. Pero además, al tratar de dar forma a esa práctica de integración psicofísica popular y autónoma, debió de intuir un modo igualmente práctico de conducir su método hacia efectos de integración psicológica. Hua To no echó mano de animales de poder fantásticos, inductores de procesos de catarsis psíquica, sino de animales “reales” identificables en la vida cotidiana, portadores de valores morales a desarrollar por los practicantes. La autoridad de la práctica y la eficacia inherente surgían, así, de la tangibilidad de las virtudes que los cinco animales seguían representando en el imaginario popular.

5. Una norma olvidada en la mirada moderna a los yogas: no hay integración psicofísica sin evolución moral y ética

En las aproximaciones que desde occidente se hacen a las prácticas de integración psicofísica nacidas en oriente existe una omisión esencial. La omisión es lógica, teniendo en cuenta el escarmiento que la sociedad desencantada se ha llevado de las teologías defensivas y de las utopías sociales. En la búsqueda de nuevas perspectivas existe un rechazo de los viejos sistemas morales, tanto por hipócritascomo por inoperantes. El buscador de hoy no puede dejar de ser un ciudadano hijo de la modernidad y de la ilustración, educado en la autonomía del indivíduo, que lo último que desea es ser objeto de nuevas regulaciones morales y normativas vitales.

Existe una aspiración a obtener prácticas “en estado puro”, desprovistas de una normativa ética y moral, pues el moderno indivíduo autónomo desea, legítimamente, hallar en su fuero interno la fuente de una nueva ética, viva, existencial y práctica, que no se remita a “lo dicho por otros” sino que sea fruto de su búsqueda personal.

Esa posición no sólo es lógica sino necesaria. Pero conviene no olvidar que las prácticas integrativas orientales vienen dadas con un contenido ético y moral que les es inseparable. No fruto de una normativa establecida por un dogma previo sino como resultado de una “ley” inherente a su propio funcionamiento: no puede existir una integración psicofísica válida y real sin que se produzca, al mismo tiempo y como consecuencia de la práctica, una transformación personal en el plano moral y ético.

Cuando más popularizado se halla el yoga en occidente, más se olvidan las dos ramas fundamentales de su práctica codificada por Patañjali: yama y niyama, es decir, observancias morales personales y comportamientos éticos sociales. No violencia, veracidad, limpieza de intención, no apropiación de lo ajeno, moderación, son elementos de práctica no sólo no menos importantes que las prácticas posturales, respiratorias y energéticas, sino su base fundamental y su consecuencia al mismo tiempo. Del mismo modo subyace a toda práctica marcial el código de la lucha caballeresca, que pasa por el respeto al adversario, la prioridad de la defensa y la ausencia de crueldad y agresividad innecesaria. La “sombra” con la que lucha el “boxeador de las sombras” (como se ha calificado al practicante de taijiquan) no es otra que la sombra de los aspectos de su propia personalidad que no han sido aún
purificados por su práctica.

Los animales de poder chamánicos que resultan de alcance universal a todas las culturas ancestrales e indígenas tienen igualmente una característica común, primordial al mismo tiempo que sus cualidades regeneradoras, inspiradoras y curativas. En realidad, tales cualidades son inseparables de esa característica: cada animal representa una virtud, patente y realizable en el mundo humano.El animal mítico representa una cualidad moral, un logro virtuoso y una capacidad ética práctica que el ser humano puede y debe absorber e incorporar a su vida cotidiana, en su recorrido personal y en su vida social.

Una revisión de las cualidades morales atribuídas a los animales míticos, en las culturas más diversas, arroja resultados sorprendentes por lo similares que resultan. Hemos echado un vistazo a las cualidades que se les atribuyen entre pueblos indígenas americanos, civilizaciones asiáticas e incluso reminiscencias fabulosas existentes en relatos literarios occidentales, y por supuesto, en la antigüedad clásica griega y romana. Y podemos perfilar algunas cualidades morales que pueden ser inherentes a los cinco animales del Wuxingqi.

Por supuesto, y siempre dentro de nuestra hipótesis de trabajo y perspectiva, no pretendemos que Hua To eligiera sus cinco animales a partir de descripciones semejantes a las de los atributos que vamos a señalar asociados a ellos. Pero sí que, de esa descripción, resulta un esquema coherente, que apunta a la dimensión moral y ética del juego de los cinco animales como práctica de la virtud humana inspirada por las cualidades de los animales de poder.

Nos parece irrelevante que esa pueda haber sido tarea de Hua To; en cambio, nosotros, ciudadanos de la sociedad des-encantada, precisamos, como los contemporáneos del médico genial, de una inspiración que nos haga “revivir” con su práctica. En el occidente postmoderno y postilustrado del siglo XXI, esa inspiración nos viene traída por nuestra propia tradición de sabiduría perenne: el simbolismo creativo.

El porqué de esa posibilidad y esa necesidad nos lo sugiere otra antropóloga y pedagoga social contemporánea, la norteamericana de origen vasco Ángeles Arrien (14).

Ángeles Arrien, como Michael Harner, ha transcurrido de la investigación de los pueblos tradicionales hasta la pedagogía terapéutica con arquetipos ancestralesaplicada a ciudadanos modernos. Ha percibido con claridad la riqueza fundamental de la sabiduría de los pueblos tradicionales comparando sus estudios entre nativos norteamericanos con el ejemplo de su padre, uno de tantos pastores vascos emigrados a Estados Unidos. Ambos han sido para ella ejemplo de la ligazón íntima existente entre la fidelidad a unas raíces ancestrales y una cualidad de integridad personal fuera de lo común en las sociedades desencantadas.

“Nuestra sociedad, como tantas otras sociedades occidentales, está alienada de sus raíces mitológicas”, dice Arrien. “Este proceso de alienación puede ser aliviado reaprendiendo los modos de nuestros ancestros. Esa renovación requereun regreso a la fuente básica en la cual todos los mitos personales y culturales están forjados: la psique humana. No importa en qué mundo vivamos ahora: todos somos pueblos de la Tierra, interconectados por nuestra mutua humanidad. Cuando escuchamos a los pueblos apegados a la tierra, escuchamos a nuestro ser más antiguo. Las culturas indígenas apoyan el cambio y la curación, la transición y los ritos de paso, a través de estructuras míticas u de la incorporación a la vida cotidiana del arte, la ciencia, la música, el ritual y el drama. Cada cultura del mundo dispone de cantos, danzas y relatos, y son prácticas a las que todos tenemos acceso. Tenemos igualmente acceso a nuestros cuatro arquetipos internos, o huellas imborrables del comportamiento humano, que se encuentran presentes en la estructura mítica de las sociedades a través de todo el mundo”.

El método pedagógico chamánico de Ángeles Arrien se conoce como El Camino Cuadruple, y se refiere a los arquetipos del guerrero, el maestro, el sanador y el visionario. Cada uno de estos arquetipos fundamentales lleva pareja una actitud básica: poder, liderazgo y presencia; conexión con el corazón y el sentido; conexión con la naturaleza y visión de las cosas como son sin juzgarlas; implicación en las propias tareas sin apego al resultado.

Tanto en el método de Ángeles Arrien como en el de Michael Harner hallamos, de manera destacada, algo esencial en la práctica chamánica ancestral: la combinación de trabajo postural, apertura energética e inspiración míticoarquetípica. Con una y con otro, el antiguo chamanismo cobra nueva vida entre nosotros, de modo que lo devolvemos, de los anaqueles de las bibliotecas y las salas de los museos, a nuestra vida cotidiana. Los cinco animales del doctor Hua To producen esas transformaciones en las esferas psicofísicas. Si es así, cómo no iban a producirlas igualmente en esa dimensión olvidada de los procesos de evolución y cambio: la dimensión moral y ética. Pero de una ética práctica, realizable en las vidas reales de las gentes concretas aquí y en nuestro tiempo.

Wu Qin Xi, "Juego de los Cinco Animales"

6. Las cinco lecciones de vida fundamentales y las actitudes arquetípicas de la existencia humana

Los cinco animales y sus cualidades míticoarquetípicas pueden, pues, servirnos de inspiración profunda para abordar ese proceso de cambio hacia una ética práctica. Veamos cuáles pueden ser esas cualidades y cómo pueden articularse en un todo coherente.

Hay que tener muy en cuenta que, en la perspectiva que vamos a dibujar, no pretendemos hacer “decir” al Juego de los Cinco Animales lo que no quiere ni puede manifestar, ni tampoco deformar una práctica perfectamente codificada en su plena validez. Pero sí que podemos abrir un resquicio a una nueva mirada, poética si se quiere, a los cinco animales de Hua To en busca de un poco de encanto y de ética práctica en la vida cotidiana.

En la descripción que hacemos de las cualidades arquetípicas de los cinco animales nos basamos en las sorprendentes similitudes que encontramos en las culturas indígenas norteamericanas, mongolas y siberianas y en las simbologías surgidas de la cultura clásica grecorromana, el renacimiento europeo y el simbolismo alquímico y esotérico occidental.

Deben entenderse como sugerencias arquetípicas y simbólicas a desarrollar por cada cual, a nivel privado y como inspiración suscitada por la práctica, aunque al margen de ella, para conectar de modo personal con unas “lecciones de vida” que nos abran horizontes hacia una ética práctica de la vida cotidiana.

EL TIGRE
o la fuerza de la supervivencia y la acción de conquista del medio


Dotado de gran fuerza y valor, el tigre acecha a su presa y cae sobre ella por sorpresa. Como todo felino, es un observador agudo que vive construyendo contínuamente estrategias. El cazador primitivo debe enfrentarse a él para sobrevivir, y al mismo tiempo admira sus cualidades de observación, constancia y contundencia. Las posturas de meditación en pie surgen de la experimentación del cazador-chamán primitivo que descubre en ellas un potencial de ampliación de la conciencia.

El tigre representa una ley: la vida comienza por el impulso vital. La necesidad desupervivencia y lucha. La asunción y desarrollo de la propia fuerza, la afirmación individual. Lo masculino, la fuerza. La capacidad agresiva de modificación del entorno. El desarrollo de las habilidades y la construcción de estrategias. El hombre es el único animal que utiliza armas. El arma primigenia es la piedra;el hombre es el único animal capaz de lanzar un arma a distancia: la compleja constitución anatómica que permite la bipedestación le da esa singular capacidad. Después de la piedra viene el punzón, que hiere, desgarra y transforma la materia, como las garras y colmillos del tigre.

Palabras clave: impulso masculino, fuerza, habilidad, estrategia, capacidad de construcción técnica.

El tigre nos enseña: a asumir nuestra propia vida y a equilibrar las cualidades del liderazgo: poder, intención, fuerza física y gracia. La responsabilidad de responder ante cualquier circunstancia mediante el valor, que es la asunción de lo que uno verdaderamente es.

EL CIERVO
o la percepción profunda, la apertura del corazón, la empatía y la compasión


Hervíboro integral, el ciervo es considerado símbolo de la mansedumbre y la dulzura en todas las culturas. Su fino oído es capaz de percibir hasta el menor rumor que se produce en el bosque. Su dulzura es la conclusión de su belleza, gracia y agilidad. Su cornamenta es considerada símbolo de renovación constante: la mirada del ciervo descubre todo lo relevante en el entorno, y los antiguos le atribuían el conocimiento de las plantas medicinales. En el cristianismo de la antigüedad y la alta edad media, el ciervo aparece en visiones asociado a la cruz,en una cristofanía en la que representa las cualidades de la pureza de corazón.

La ley que representa el ciervo es que el impulso agresivo no es el único modo de vivir. Nuestras incursiones en los entornos vitales necesitan de la empatía. La percepción del entorno y de los otros no sirve sólo para nuestro propio provecho y beneficio. El impulso agresivo masculino precisa de la percepción y empatía femeninas para crear una vida digna de ser vivida.

Palabras clave: percepción, empatía, suavidad, apertura de corazón.

El ciervo nos enseña: el imperativo ético de no dañar. El equilibrio de las propias cualidades del liderazgo se transforma así de agresividad en cooperación.

La relación simbólica que asocia su cornamenta al árbol de la vida hace de él un símbolo de renovación y de capacidad de elevación, fruto de la creatividad. La apertura de corazón y la capacidad empática fomentan la creatividad humana, y con ello, nos eleva y nos hace transformarnos y progresar.

EL OSO
o la sabiduría práctica enraizada en la tierra y la introspección meditativa


El oso es una criatura dotada de gran fuerza, que el ser humano ha deseado adquirir. Por eso, en Europa desde antiguo ha dado orígen a un nombre propio,Bernardo, o bern-hardt, oso fuerte, en alemán. Además de fuerte, es también hábil,tanto para cazar truchas a mano, con buena vista y tino, como para descubrir la miel escondida en los panales ocultos en los árboles. El oso posee el don de la sabiduría práctica y del goce de la vida, como rascarse la espalda en un árbol, y su caminar plantígrado le hace estar bien enraizado en la tierra, lo que no le impide trepar en busca de una presa elusiva.

Pero además de todo ello, el oso es un animal que inverna, y es por tanto capaz de retirarse al fondo de una cueva y dormir una buena temporada. Durante el invierno, cuando la Reina del Hielo domina la tierra, el oso entra en la cueva para digerir las experiencias del año. Ningún otro mamífero realiza esa función, y por eso representa la capacidad de introspección.

Por ese motivo el oso está asociado a la introspección meditativa, al mundo de los sueños y a la capacidad de trascendencia: trascender la ilusión de la realidad física para acceder a la expansión de la eternidad.

El poder del oso es entrar en la Cabaña de los Sueños para hallar caminos alternativos para nuestros objetivos. Pero ese gran poder sólo puede ser ejercido a partir de una gran capacidad de enraizamiento.

Palabras clave: enraizamiento, realismo práctico, prudencia, tino, autodominio, introspección, digestión de las experiencias, abandono al sueño visionario, trascendencia.

La lección del oso es: para llevar una vida significativa no basta con conquistar nuestros objetivos y asumir la vida social. Estamos llamados a descubrir la trascendencia a través de la introspección meditativa y con ella, armonizarnos con el mundo de los sueños que representan a nuestro inconsciente. Pero es condición para la transformación meditativa trascendente estar dotado de raíz, realismo y sabiduría práctica. Si no, corremos el riesgo que resultó fatal paraÍcaro: que nuestras alas artificiales de cera se derritan al contacto con la luz. Oso fue más sabio que él, y tomó un camino más prudente, al desconfiar de la luz cegadora y optar por el vacío como el sabio taoísta o el meditador ch’an.

EL MONO
o la habilidad puesta al servicio del compromiso y la fidelidad


Si los cinco animales de Hua To se caracterizan por sus peculiaridades características, el mono ostenta una bien singular: los primates son los únicos animales dotados de manos con cinco dedos. Ello le confiere una habilidad y capacidad técnica muy particulares, que unidas a su mente curiosa e inquisitiva,le hacen especialmente apto para el aprendizaje mediante la imitación.

Los experimentos científicos destinados a enseñar a los monos la lengua de signos que utilizan los sordos (en Estados Unidos, mediante el estándard lingüístico correspondiente, el Ameslán, o American Sign Language) han resultado sorprendentes pues revelan una capacidad de comunicación con el ser humano totalmente insólita en el reino animal, ya que se trata de una capacidad lingüístico-simbólica. Más recientes son los experimentos realizados con su capacidad de cálculo, que denotan habilidades aritméticas propias de las criaturas humanas de cinco o seis años de edad.

En occidente, el mono ha recibido escaso tratamiento simbólico, probablemente a causa de un prejuicio: considerarle una pobre imitación del hombre. De este modo ha sido reducido a atracción de feria, tanto en circos como en zoos e incluso de la mano de músicos callejeros. (En la playa valenciana de la Malvarrosa uno de los restaurantes paelleros más famosos es El Monkili, puesto que en aquel lugar, a principios del siglo XX, un vagabundo francés tocaba el acordeón mientras hacía bailar a un mono, y él tarareaba “et tout le monde qui rit”. El nombre de la instalación hostelera es, así, una reminiscencia de la inveterada burla hacia el animal).

Sin embargo, dos grandes leyendas orientales, de profundo contenido filosófico y religioso, hacen del mono un compañero ideal del hombre. En India, Hanuman, elevado a la categoría de dios a causa de su papel de ayudante de Rama, héroe y dios protagonista del poema épico del Ramayana. Hanuman es ejemplo defidelidad, perseverancia y sacrificio en aras de un interés superior. Pone sus grandes habilidades al servicio de una Causa, y arriesga su vida por ella hasta que la victoria final debe gran parte de su éxito a su papel. Hanuman es considerado hoy día como modelo y ejemplo del correcto modo humano de vivir.

En China, la narración mítica matriz en este sentido es la leyenda del Rey Mono, de la que surge Song-Gukuo (que reencontramos en la serie anime Bola de Dragón como Songoku) es un simio que realiza el mismo papel, hasta erigirse en símbolo del Guerrero Iluminado (Mao Zedong, durante la Larga Marcha que culminó con la victoria del Ejército Popular Rojo en 1949, lo propuso como ejemplo del soldado militante comunista).

Es curioso que el despreciado payaso animal en occidente sea en oriente arquetipo de las virtudes de la caballería. Nos salva que el gran Edgar Rice Burroughs (15) recuperara la familiaridad entre simios y hombres con la historia de Tarzán de los monos. Tarzán, es decir, Lord Greystoke, John Clayton III, nunca renunció a Kala,su madre adoptiva simia en la selva, y encarnado en el cine por Christopher Lambert, llora amargamente ante el cadáver del mono abatido a tiros por la policía en Hyde Park, exclamando: “¡Es mi padre!”. La comunidad de monos ejerce aquí colectivamente el papel nutricio del arquetipo, como lo hicieron, en el caso de Mowgli, Akela (lobo), Bagheera (pantera) y Baloo (oso). El Mono salva al indefenso hijo de los Clayton rescatado del naufragio y hace de él un hombre.

La capacidad de aprendizaje del mono le acerca a lo humano, con quien comparte capacidad tecnológica y lingüística. La instrucción confiere serenidad y equilibrio, pero no existe aprendizaje sin método y por tanto compromiso.

La lección del mono es: la vida de uno debe estar puesta al servicio de un ideal superior y debe ser la expresión de un compromiso, sin importar el sacrificio. Del mismo modo que la fuerza e ímpetu del tigre deben expresarse en la empatía dentro de la vida colectiva y social, la trascendencia a que nos abre el oso debe materializarse en un compromiso al que rendir fidelidad. Nuestras habilidades de nada valen sin perseverancia, sacrificio y compromiso.

LA GRULLA
o la transformación final que nos eleva y une la visión del Cielo con las tareas de la Tierra


El vuelo de las aves ha seducido al ser humano desde los más remotos tiempos,y su arquetipo le ha impulsado hasta desarrollar la aeronáutica y la astronáutica. Muchos reinos han adoptado al águila como tótem fundador, desde los antiguos enclaves balcánicos creados como naciones en lucha contra tártaros y mongoles(Albania o Skiperia, es decir, patria de las Aguilas) o pirenaicos (la Arrano Beltza o águila negra, símbolo primigenio de Euskalherria y emblema del rey Sancho II el Fuerte de Navarra).

El vuelo del ave simboliza la visión elevada, la capacidad de ver más y más lejos, de alzarse por encima de lo “terrestre”, una transformación total desde lo terrenal material hasta lo aéreo etéreo. El ave es portadora de buenas noticias, tanto en el monte Ararat como en Belén, y las alas son símbolo de fortuna; Hermes, mensajero de los dioses, es el de los pies alados. Lucir escarapelas aladas en los uniformes militares es símbolo de honores y reconocimiento.

Todos los símbolos de aves apuntan a la sabiduría y a la culminación del proceso de individuación y espiritualización. La lechuza de Atenea representa la inspiración y la percepción de lo oculto; Fénix renace de sus cenizas al final de un ciclo que concluye en la purificación por el fuego (consecuencia del empeño y sacrificio que el mono nos enseña). La grulla china es un trasunto de la ley del Cielo, a la que debe apuntar la transmutación final. Tocarse con plumas indica que uno ha surgido vencedor de la ordalía suprema.

El ave espiritual nos muestra dos caminos de heroismo, el de la vía externa del vuelo majestuoso y victorioso, fundador de naciones, y el de la vía interna del sacrificio altruísta. En el grado 18 del masónico Rito Escocés Antiguo y Aceptado, correspondiente al Caballero Rosacruz, el símbolo central es el del pelícano, que con su pico arranca trozos de su propia carne para alimentar a sus crías, carne que se renueva constantemente gracias al poder de la Gran Compasión: es el Fénix abnegado. Uno y otro camino son el mismo.

El ave transforma lo instintivo y transmuta la angustia por la supervivencia en optimismo sereno. Solamente la fe nos permite elevarnos, pues, como dijo Gilbert Keith Chesterton, “los ángeles son capaces de volar porque son se toman a sí mismos muy a la ligera”.

La lección de la grulla es: nuestro recorrido por la vida aspira a la máxima elevación, al conocimiento de lo Alto; debemos alzar nuestra mirada al Cielo para, al conocer su Ley, transmutar nuestras aspiraciones terrestres en inspiración y acción fructífera. El ave simboliza que pertenecemos a lo Alto pero que lo sublime está al servicio de quien desde abajo reclama los frutos celestes.

Ahora dominamos la fuerza, la destreza, la compasión, la meditación y el compromiso. Ahora podemos transmutar la Piedra, arma primigenia, en Flecha,que se proyecta hacia el infinito gobernada por sus aletas hechas de pluma de ave. La flecha es el instrumento de Quirón, el sanador herido, centauro que enseña al ser humano las artes de la curación mediante la asunción de las propias insuficiencias y la aceptación del dolor. La flecha nos indica que los practicantes de las disciplinas pedagógicas terapéuticas debemos aceptar el arquetipo de Quirón. Pero, como dijo otro sabio, Rudyard Kipling, “esa es ya otra historia”.

7. Conclusión: razón de la visión simbólica

“¿Cómo podría mantenerse una leyenda y perpetuarse si cada generación no tuviera ‘razones íntimas’ para creer? La significación simbolista de un fenómeno tiene a facilitar la explcación de esas razones misteriosas, porque liga lo instrumental a lo espiritual, lo humano a lo cósmico, lo casual a lo causal, lo desordenado a lo ordenado; porque justifica un vocablo como universo, que sin esa integración superior carecería de sentido, desmembrado en pluralismo caótico, y porque recuerda en todo lo trascendente”. (17).

El simbolo alude a una realidad que queda fuera de nuestro alcance en lo inmediato, y abre en nuestra mente posibilidades de contacto con ella. El símbolo es un puente de comunicación entre las realidades internas y externas, que supera las barreras del tiempo y el espacio. Ese puente de comunicación es unamatriz creadora de realidades que son capaces de cobrar sentido una y otra vez, ahora y aquí, de manera siempre renovada y re-generada. El símbolo, fragua del conocimiento humano, hace que la palabra poesía recupere nuevamente su significado y valor: creación Así, por medio de su significación simbólica, los cinco animales del doctor Hua To cobran nueva vida y acuden en nuestro auxilio con su poderosa medicina que confiere sentido, encanto y esperanza a nuestras vidas.

Autor: Gabriel Jaraba. (Texto publicado originalmente en su sitio web)


Bibliografía y notas

(1) Chang, K.C. 1999. Collected Treatises on Chinese Archaeology, Zhongguo kaoguxue lunwenji . Beijing: Shenghuo Dushu Xinzhi Press.
(2) Despeux, Catherine. 1989. “Gymnastics: The Ancient Tradition” in Livia Kohn ed. Taoist Meditation and Longevity Techniques. Ann Arbor: Center For Chinese Studies, The University of Michigan.
(3) Elíade, Mircea. 1989. El chamanismo y las técnicas arcaicas del éxtasis.México: Fondo de Cultura Económica.
(4) Levi-Strauss. 1955. Tristes tropiques. Paris: Librairie Plon.
(5) Malinowski, Bronislaw. 1995. Los argonautas del Pacífico occidental. Barcelona: Península.
(Primera edición, 1922).
(6) Mead, Margaret. 1990. Adolescencia, sexo y cultura en Samoa. Barcelona: Paidós. (Primera
edición, 1928).
(7) Watzlawick, Paul.1981. Teoría [Pragmática] de la comunicación humana (con Janet Beavin y Don Jackson). Barcelona: Herder.
(8) Perls, Fritz .1976. El enfoque gestáltico. Santiago de Chile: Cuatro Vientos.
(9) Bandler, Richard, y Grinder, John. 1975. La estructura de la magia. Santiago de Chile:Cuatro Vientos.
(10) Castaneda, Carlos. 1974. Las enseñanzas de don Juan. México: Fondo de Cultura Económica.
(11) Gordon Wasson, Robert. 1974. María Sabina and her mazatec mushroom velada. New York: Harcourt Brace Ivanovich..
(12) Harner, Michael. 1987. La senda del chamán. Navacerrada (Madrid): Swan.
(13) Leonelli, Núria. 2006. Los cinco animales del dr. Hua To y las cinco esferas emocionales, físicas y mentales. En revista Tai chi chuan, nº 10. Madrid: Luis Soldevila Ribelles.
(14) Arrien, Angeles. 1992. The four-fold way. Walking the paths of the warrior, teacher, healer and visionary. San Francisco: Harper.
(15) Rice Burroughs, Edgar. 1912. Tarzan of the Apes. A romance of the jungle. All-story magazin. New York.
(16) Kipling, Rudyard. 1894. The jungle book. London: Macmillan.
(17) Cirlot, Juan-Eduardo. 1982. Diccionario de símbolos. Barcelona: Labor.